Familia de fe · Formación · Servicio
Requisitos para ser parte de la Comunidad Apostólica Mesiánica MAIER
Ministerio Apostólico Internacional Escuela del Ruaj — MAIER
Ser parte de la Comunidad Apostólica Mesiánica MAIER significa integrarse voluntariamente a una familia de fe comprometida con Yeshúa el Mesías, las Escrituras y la restauración de las raíces hebreas de nuestra fe.
Requisitos
- Confesar la fe en Yeshúa HaMashíaj como Mesías y Señor, reconociendo su obra redentora.
- Reconocer las Escrituras —Tanaj y Brit Hadashá— como fundamento de la fe, la enseñanza y la vida comunitaria.
- Aceptar la visión de MAIER, orientada a la formación de discípulos desde las raíces hebreas de la fe, el contexto bíblico y la comprensión del período del Segundo Templo.
- Mantener una disposición de teshuvá, entendida como un retorno continuo al Eterno mediante el arrepentimiento, la transformación y la obediencia.
- Participar regularmente en la comunidad, incluyendo los servicios, estudios, enseñanzas y actividades de formación, de acuerdo con las posibilidades de cada persona.
- Caminar con respeto, unidad y conducta ética, evitando divisiones, murmuraciones, manipulación espiritual o cualquier comportamiento que perjudique a otros miembros de la comunidad.
- Respetar el liderazgo y el orden ministerial de MAIER, conservando al mismo tiempo el derecho bíblico de estudiar, preguntar y examinar las enseñanzas a la luz de las Escrituras.
- Completar una orientación básica de MAIER, en la que se presenten nuestra visión, doctrina, estructura, principios y responsabilidades de quienes forman parte de la comunidad.
- Servir de acuerdo con los dones y capacidades personales, entendiendo que pertenecer a la comunidad no consiste solamente en recibir, sino también en contribuir al crecimiento y bienestar del cuerpo.
- Formalizar voluntariamente la integración mediante el registro como miembro de la Comunidad Apostólica Mesiánica MAIER.
Principio de nuestra comunidad
En MAIER no buscamos solamente miembros; buscamos formar talmidim —discípulos— que conozcan las Escrituras, desarrollen madurez espiritual y representen dignamente el Reino del Eterno.
«Encendidos por la Palabra, guiados por el Espíritu».